Cannabis Sativa

El Cannabis Sativa

El Cannabis sativa ( = C. sativa var. sativa) se originó predominantemente en Asia, América y África. Cada región de origen tiene características específicas, pero todas tienen los siguientes rasgos generales: gran estatura y ramas largas con espaciosas distancias internodales, un sistema de raíces ampliamente extendido, hojas grandes de foliolos estrechos, y flores un tanto escasas cuando se cultivan en interior bajo lámparas. Las variedades sativa florecen entre varias semanas y meses después que las indica. Si bien son buenas productoras al aire libre y suelen llegar a medir 4,5 m o más, las variedades sativa puras alcanzan una altura excesiva a una velocidad demasiado rápida -algunas, más de tres metros en tres meses- para resultar prácticas en el cultivo de interior. Una lámpara DAI es incapaz de iluminar plantas altas eficazmente, y el rendimiento por vatio de luz es muy bajo. Las variedades de Méjico, Colombia, Tailandia y Jamaica pueden resaltar por su potencia gracias a una proporción elevada de THC en relación al CBD, lo cual produce un efecto veloz, energético y elevador. Pero la potencia puede ser mínima también, con niveles bajos de thc. La mayoría de la marihuana que se exporta desde Colombia, Méjico, Tailandia y Jamaica recibe un trato pobre a lo largo de su vida, y aun peor durante el secado y embalaje. Estos abusos causan una degradación más rápida del THC. Como consecuencia, las semillas de este material suelen dar lugar a plantas más potentes que sus progenitoras.
Las variedades sativas de África central, incluyendo la potente congoleña, crecen de manera similar a las colombianas, con una estatura que suele superar los 4,5 metros, ramas largas y cogollos poco apretados.
Sudáfrica tiene puertos importantes y los marineros introdujeron a través de ellos el Cannabis sativa desde muchos lugares distintos. Consecuentemente, la potencia de la hierba sudafricana puede ser muy fuerte o muy débil, y las plantas pueden ser bajas, altas, de ramas largas, arbustivas, etc. La famosa Durban Poison produce potentes cogollos tempranos, de color verde claro, y es la variedad mas conocida de Sudáfrica.
El Cannabis sativa asiático incluye las variedades tailandesas, vietnamitas, laosianas, camboyanas y nepalesas, y tienen características de crecimiento diversas, así como variaciones significativas en cuanto a potencia. Al mismo tiempo que las tailandesas y otras sativas de su zona suelen ser superpotentes a base de THC, también se cuentan entre las mas difíciles de cultivar en casa y entre las mas lentas en madurar. Las variedades tailandesas producen cogollos menudos y ligeros en ramas grandes y extensas tras florecer alrededor de cuatro meses. Las sativas tailandesas, vietnamitas, camboyanas y laosianas tienen a producir adultos hermafroditas.
El Cannabis sativa nepalés puede generar hojas sobredimensionadas en planta altas, de ramas largas, que producen cogollos escasos y de floración tardía, pero otras variedades de esta región, se desarrollan como plantas bajas y compactas de floración mas rápida. Con frecuencia, la producción de THC y la potencia resultan bastantes altas, pero también suelen ser mediocres.
Todas las variedades de cáñamo se consideran Cannabis sativa. El cáñamo, al que suele llamarse cariñosamente rope (soga) en EE.UU., es C. sativa cultivado por su contenido en fibra. El cáñamo suele contener semillas y niveles apenas perceptibles de THC.
Marihuana: horticultura del cannabis, la biblia del cultivador medico de interior y exterior (Jorge Cervantes)

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